miércoles, 4 de mayo de 2011

un PoKo DE InFoO!!!

Desde aproximadamente el año de 1700, Tiabaya cumple una tradición religiosa muy importante, la veneración a Jesús de Nazareno, que carga su cruz. Efigie devota, traída según aseguran de Roma. 
  
Además, cuenta con la historia que el terremoto del 13 de agosto de 1868, destruyó en su totalidad la iglesia. Sin embargo, la imagen del Nazareno arrodillado no sufrió ni un rasguño.    

Para comprobar esta versión, en el Salón de la hermandad de Jesús Nazareno, creado el 28 de octubre de 1924 bajo la Presidencia del Párroco Raimundo Todco se observa una fotografía, en la que se muestra a la imagen rodeada de los escombros.    
 

Este y mucho otros episodios, han afianzado la fe en el Cristo arrodillado “Jesús Nazareno”. Es por ello que en el mes de abril se le rinde homenaje, en la denominada “FIESTA DEL CUASIMODO”. Festividad que se lleva a cabo una semana después de “la Pascua” congregando a gran cantidad de feligreses, tanto del distrito como fuera de el.

Celebrando la fiesta de Cuasimodo en Tiabaya Trescientos años de historia y una nueva responsabilidad
Cuando uno observa la imagen de Jesús Nazareno de 300 años de antigüedad, ve un Cristo cansado y de rodillas por el peso de esa cruz que lo oprime, pero todos los católicos saben que ahora es tiempo de alegría porque Cristo volvió a la vida; sin embargo en Tiabaya “El Nazareno” aún sigue sufriendo por todo un pueblo. Ayer nuevamente se vivió la fiesta de Cuasimodo, palabra de origen latín que significa “a modo de”, será talvez por ese nombre que los pobladores de Tiabaya, a modo de pascua, aún lloran la pasión del Hijo de Dios.
La misa central presidida por monseñor Javier del Río Alba repletó el templo mayor, las más de 2 mil personas querían aprovechar el mínimo lugar para estar cerca del la sagrada imagen y del arzobispo. Por su parte los miembros de la Hermandad de Jesús Nazareno esperaban pacientes el final de la misa, porque para ellos el día tuvo un agregado especial. Diez nuevos miembros de la Hermandad pasaron al frente terminada la misa, inclinaron la cabeza y recibieron de monseñor un crucifijo bendito, con el cual hacían formal su pertenencia a la devoción por Jesús Nazareno.
El crucifijo, además, les entregó la gran responsabilidad de velar por la antiquísima imagen, ellos, sumados a los 50 miembros ya existentes, tendrán a su cargo el cuidado de la fiesta de Cuasimodo, esa fiesta y esa imagen que nos recuerdan que Dios no sólo sufre una semana al año por un pueblo lleno de pecados, sino que lo hace a lo largo de toda nuestra vida.
RENACIMIENTO DE CRISTO NOS EXIGE MAYOR CUIDADO Pasadas las pascuas Jesús renace en nuestros corazones, pero para Monseñor ese sólo es el nacimiento de nuestro reencuentro con Díos y este amor recién nacido necesita mucho cuidado, ya que por lo general el amor de Cristo parece efímero por esta fechas. Javier del Río Alba insistió a los fieles a seguir tres pasos para prolongar la dicha de la resurrección a lo largo de nuestra vida: 1.- Tratar de no pecar tan seguido y evitar los pecados capitales. 2.- Dedicar aunque sea un pequeño espacio a Dios en el día. 3.- Volver a la Iglesia y participar activamente en ella.

3 comentarios:

  1. me encantaa muy buen trabajoo!! me ayudo muchiiisimo en mi tareaaa

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  2. I likdd tooo!!! Wauuu wn exoooo moehhh bnnn k wn trabajoooo!!!!! kisooooss

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  3. bien!!, solo una correccion, la tercra imagen que colocaste no es Jesus Nazareno de Tiabaya, es Jesus Cautivo de La Compañia

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